¿Ganaron los fans?

¿Ganaron los fans?

 Con la bomba del año en materia cinematográfica, millones de fanáticos de todo el mundo celebraron la confirmación del “Snyder Cut”, tras años de militancia. Si bien existen polémicas al respecto de esta decisión, es una gran noticia para los amantes del cine y los comics, que no quedaron nada contentos con el corte final de la Liga de la Justicia.

 Históricamente siempre hubo disconformidad de los fans en cada adaptación que se ha hecho de un videojuego, un comic, un libro o una historia popular. Podemos debatir cuántas veces es fundada esta pelea y cuántas no, pero la realidad es que no puede existir un producto que sea lo suficiente bueno para satisfacer a todos.

 La situación con la película de Justice League es que no cumplió con las expectativas, eso no se puede dudar. La mezcla de directores ha dado como resultado un hibrido en la pantalla grande, con mucho potencial desperdiciado. Las razones son conocidas, Zack Snyder dirigió las 2 películas anteriores, y por una tragedia familiar se retiró del proyecto sin finalizarlo. Joss Whedon tomó el control del trabajo, pidiendo regrabaciones y cambiándole la perspectiva al film; sin llegar al resultado que él mismo había conseguido con Los Vengadores (2012).

 De esta manera, los fans empezaron una fuerte militancia para hacer que se conozca la versión original de la película, mostrando su decepción con lo que vieron en el cine. El hashtag #RealiceTheSnyderCut fue constantemente tendencia, incluso siendo apoyado por los propios actores. 2 años fue el tiempo que se siguió esta lucha, hasta que Warner entendió que ya no podía más con la acción colectiva de sus fanáticos.

¿Por qué no es tan positivo que salga el Snyder Cut? Primero, tenemos que remontarnos a la última conquista de los fans. Cuando salió el primer tráiler de Sonic en 2018, internet explotó de quejas por la adaptación de ese videojuego, sobre todo por su animación. Fueron tantos los reclamos, que los productores le dieron la razón a los fanáticos y volvieron a editar todas las escenas, antes de llegar al estreno oficial. En este sentido, se empezó a crear un contexto donde es tan fuerte el poder fan que los estudios no pueden centrarse en su propia mirada, para darle a los fanáticos exactamente lo que quieren.

 

 Como dijimos antes, nunca se puede convencer a todo el mundo, pero ahora parece que son los receptores los que deciden realmente cómo será la película, y no cómo  ellos la interpretan. Así, empieza a crearse un periodo en la historia del cine, donde los fans no desean ser sorprendidos, y ante el menor indicio de que algo no les gustará, se lo hacen saber a los grandes estudios, y no se callarán hasta lograr su cometido.

 De esta manera, cada vez que un casting, un guion, un proyecto, o una decisión despierta cierta polémica, los fans no dudaran en unirse para mostrar su disconformidad, eliminando cualquier confianza en las empresas de entretenimiento. En otras palabras, los fanáticos no esperaran por ser sorprendidos gratamente, ni brindarán el beneficio de la duda; sino que se manifestarán en contra hasta lograr otra vez su cometido.

 Si seguimos esta lógica, hacer cambios a las franquicias o adaptaciones será una odisea. A la par, cada elección de un nuevo actor de Batman, el Joker, Spiderman, James Bond o Sherlock Holmes podría ser saboteada y se tendría que cancelar, ya que siempre en cada decisión de este estilo, hay fans que se proclaman en contra. Ejemplos como el cast de Ben Affleck y Joaquin Phoenix son la muestra, y que el tiempo les dio la razón a los productores.

 

Anteriormente se pensaba que una película tenía un presupuesto demasiado alto para cambiar sus planes por lo que podían pensar un grupo de fans. Hoy pareciera que nunca se debe dejar de pensar en la audiencia, incluso cuando el producto ya está terminado, ya que cierta disconformidad puede tomar un peso importante en las decisiones de estas industrias.

 El mayor miedo quizás vaya a la decisión que toman los directores, que puede ser connotada, o muy específica, y que al no ser valorada del todo por los fanáticos, solo se la abuchee, sin hacer el esfuerzo de buscar el verdadero significado. A su vez, también tenemos que pensar en la cultura dominante, que quizás haga valer su opinión sobre la de otros, callando a los creativos que se esforzaron en lograr el producto.

 A modo de cierre, tenemos que mencionar que todo lo que aparezca en esta nueva versión de la Liga de la Justicia será para mejor. Desde modificar aquellos efectos fallidos que había sufrido Superman, presentar más personajes, hasta seguir el ritmo de la visión de Snyder. Quizás el mayor riesgo es que tanta espera no haya valido la pena, pero eso será tarea para el 2021, cuando se estrene la esperada versión, y veremos qué rumbo toman esta vez los fanáticos.

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