En 2020, los salarios formales volvieron a perder contra la inflación

En 2020, los salarios formales volvieron a perder contra la inflación

Por tercer año consecutivo, en promedio, los salarios de los trabajadores en relación de dependencia registrados ante la Seguridad Social y que conservaron sus empleos perdieron la carrera contra la inflación.

 En diciembre pasado los sueldos formales aumentaron un 2% - versus una inflación del 4%- y concluyeron 2020 con un incremento del 34,9% frente a una inflación interanual del 36,1%. Representa una pérdida del 0,9% que se agrega al retroceso salarial de 2018 y 2019. Así, en tres años, los salarios de los trabajadores formales acumulan una pérdida del 17,6%. Y si esa pérdida afectó a los trabajadores registrados, en una mayor magnitud golpeó a los asalariados no registrados o informales. Esa caída real de los salarios es más amplia con relación a la canasta básica total que en los últimos años aumentó más que la propia inflación promedio. Los datos son oficiales y corresponden al RIPTE (Remuneración Imponible de Trabajadores Estables) que considera la remuneración con aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben los trabajadores bajo relación de dependencia y que han sido declarados por las empresas en forma continua durante los últimos 13 meses, un período con fuerte pérdida de empleos privados registrados. En 2018, el RIPTE aumentó el 30,6% frente a una inflación interanual del 47,6%. Una pérdida del 11,5%. En 2019, los salarios formales punta a punta subieron el 44,4% y la inflación interanual fue del 53,8%. Otra pérdida del 6,1%. Y en 2020, lejos de la recuperación prometida durante la campaña electoral, hubo un retroceso menor ( 0,9%) que se acumula al de los años anteriores, totalizando una pérdida entre diciembre de 2020 e igual mes de 2017 del 17,6%. En consecuencia, si la pretensión del Gobierno, a través de un acuerdo social, es que en 2021 los salarios le empaten a la inflación interanual, estimada oficialmente para diciembre de 2021 en el 29%, tampoco este año se revertiría lo perdido en los últimos años. Y eso siempre y cuando la inflación no supere el objetivo oficial del 29%. La pérdida salarial se potencia por la caída del empleo formal. Con relación a diciembre de 2017, el número de asalariados formales del sector privado se redujo en 501.693 trabajadores al pasar de 6.296.864 a 5.795.171 en octubre 2020, de acuerdo al último dato oficial del Ministerio de Trabajo. O sea, menos trabajadores formales con menores salarios. A diciembre pasado el sueldo promedio del índice RIPTE fue de $ 66.869,88 brutos según el informe oficial. En diciembre de 2019 era de $ 49.574,33. Por tratarse del sueldo bruto, a los $ 66.869,88 habría que descontar el aporte de jubilación y salud a cargo del trabajador (17%) y, eventualmente, para los trabajadores con hijos sumar el salario familiar. Según la estructura familiar, el sueldo promedio en mano rondaría entre $ 55.500 y los $ 62.000. El costo de la canasta familiar de pobreza para una familia tipo (matrimonio y 2 hijos) fue en diciembre $ 54.207.53, de acuerdo al INDEC. Además, las variaciones de la RIPTE intervienen en el cálculo de la movilidad jubilatoria del Régimen General del SIPA y en el cálculo de las indemnizaciones por accidentes de trabajo.