JP Morgan estima que Argentina podría acumular reservas por debajo del 1% del PBI en 2026

JP Morgan estima que Argentina podría acumular reservas por debajo del 1% del PBI en 2026

El banco estadounidense advirtió que la acumulación de reservas debe ser una prioridad para sostener la estabilidad cambiaria y recuperar el acceso al crédito internacional.

Por Martín Ríos

JP Morgan publicó un nuevo informe en el que proyecta que Argentina podría cerrar 2026 con un nivel de acumulación de reservas inferior al 1% del Producto Bruto Interno (PBI). Aunque el banco reconoce avances macroeconómicos en la gestión Milei, advierte que el talón de Aquiles del programa económico sigue siendo la fragilidad del Banco Central y la escasa capacidad de intervención ante eventuales shocks financieros.

El informe sostiene que, aun en un escenario de crecimiento moderado y desinflación sostenida, el país podría sumar alrededor de US$ 5.000 millones en reservas brutas durante el próximo año. Se trata de un número positivo en términos absolutos, pero extremadamente bajo cuando se lo compara con el tamaño de la economía argentina. Para JP Morgan, ese nivel resulta insuficiente para garantizar estabilidad cambiaria, absorber volatilidad externa y recuperar la confianza del mercado internacional.

Por qué las reservas son el punto crítico

Según el banco estadounidense, el esquema macroeconómico vigente —basado en disciplina fiscal, ancla cambiaria y financiamiento externo limitado— solo puede sostenerse si el país logra recomponer el balance del Banco Central. La entidad subraya que las reservas netas “siguen en niveles preocupantemente bajos” y que la estabilidad actual descansa en una combinación delicada: apoyo de Estados Unidos, acompañamiento de organismos multilaterales, controles residuales sobre el mercado de cambios y recuperación de expectativas en el mercado financiero.

En este contexto, JP Morgan advierte que “acumular reservas debe ser prioritario”. Para lograrlo, propone una combinación de medidas:

  • Mantener un tipo de cambio real competitivo.

  • Aprovechar el ingreso de financiamiento externo vía acuerdos tipo repo o líneas con bancos internacionales.

  • Capitalizar una buena campaña agroexportadora.

  • Continuar reduciendo la inflación para disminuir la demanda de dólares.

Si estas condiciones se alinean, el país podría mejorar su posición externa. Sin embargo, aun con un escenario favorable, las reservas acumuladas no alcanzarían niveles altos y seguirían ubicándose por debajo de estándares internacionales de seguridad.

El FMI también exige más reservas

La alerta de JP Morgan coincide con el mensaje reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI). La vocera del organismo, Julie Kozack, señaló que Argentina necesita un “camino más ambicioso de acumulación de reservas” para poder volver a los mercados internacionales y refinanciar vencimientos futuros sin sobresaltos.

El FMI reconoció avances del Gobierno argentino en inflación, estabilidad fiscal y reducción de la pobreza, pero insistió en que fortalecer las reservas del Banco Central es un punto no negociable para dotar de credibilidad al programa. Para ambos organismos —JP Morgan y el FMI— la falta de reservas limita la capacidad de sostener un tipo de cambio estable, frena el acceso a crédito internacional y deja a la economía más expuesta a eventos imprevistos.

El desafío del Gobierno: crecer y juntar dólares al mismo tiempo

Para 2026, JP Morgan traza una hoja de ruta que combina rigor macroeconómico con ingeniería financiera. Plantea que el Gobierno debería:

  • Comprar reservas de manera gradual en el mercado oficial.

  • Mantener la disciplina fiscal y un esquema de desinflación creíble.

  • Asegurar apoyo financiero externo para recalibrar vencimientos, especialmente de cara al año electoral 2027.

  • Reforzar el balance del Banco Central mediante acuerdos de financiamiento con bancos internacionales.

La dificultad radica en que la acumulación de reservas suele competir con la recuperación económica: cada dólar que el Estado compra es un dólar que no queda disponible para importaciones o inversiones privadas. Por eso, JP Morgan subraya que la estrategia debe ser muy cuidadosa para evitar que el proceso de recomposición externa termine inhibiendo la actividad económica.

Impacto regional: por qué importa para Santa Fe y el Litoral

Si bien se trata de un análisis macroeconómico, sus implicancias se sienten fuerte en regiones productivas como el Litoral, especialmente Santa Fe:

  • Un mercado cambiario previsible facilita la planificación de exportadores, industrias y pymes.

  • La estabilidad del dólar determina costos clave: insumos importados, tecnología, agroquímicos, equipamiento y logística.

  • Menor riesgo país implica financiamiento más accesible para obras portuarias, inversiones industriales y capital de trabajo.

En un territorio donde el agro, los puertos y la industria metalmecánica poseen un peso decisivo, la acumulación de reservas no es un tema técnico: condiciona la dinámica de crecimiento.

Una advertencia estratégica

El mensaje final del JP Morgan puede resumirse así: Argentina entra a 2026 mejor que a comienzos de 2024, pero la estabilidad es frágil. Sin reservas suficientes, cualquier shock externo —climático, financiero o político— podría revertir rápidamente los avances logrados.

El Gobierno, según el informe, deberá enfrentar un doble desafío en simultáneo: consolidar la recuperación económica y, al mismo tiempo, reconstruir el poder de fuego del Banco Central. La clave estará en lograr que los dólares del crecimiento no se diluyan, sino que se conviertan en un resguardo para un país que vuelve a mirar con atención su frente externo.