El piloto argentino de Alpine terminó 16° y analizó una carrera marcada por el Safety Car, las dificultades para avanzar y la diferencia con su compañero Pierre Gasly.
El piloto argentino Franco Colapinto cerró un fin de semana complejo en el Gran Premio de Japón tras finalizar en el puesto 16°, en una carrera que volvió a exponer las limitaciones de su monoplaza y las dificultades para avanzar en el pelotón.
Luego de la competencia, el joven de 22 años realizó una autocrítica sobre su rendimiento, destacando una buena largada que no logró sostener con el correr de las vueltas.
“Estoy cansado de ver el Williams desde atrás. Pero la verdad que hicieron un buen trabajo porque tienen un auto que no va muy rápido y le sacaron mucho potencial este fin de semana. Hice una buena largada y después me quedé trabado atrás de (Liam) Lawson”, expresó el piloto de Alpine F1 Team, visiblemente frustrado por no poder progresar en pista.
La competencia, correspondiente a una nueva fecha de la Fórmula 1, tuvo como ganador al joven italiano Kimi Antonelli con Mercedes y estuvo marcada por la intervención del Safety Car tras un accidente de Oliver Bearman.
Para Colapinto, este factor resultó determinante en el desarrollo de la carrera: “Creo que en general fue otra carrera que comprometió mucho el Safety Car. Por suerte hay un break para entender un par de cosas y mejorar en lo que nos está faltando”.
El argentino también hizo foco en la diferencia de rendimiento con su compañero Pierre Gasly, quien logró finalizar en la séptima posición, evidenciando la brecha dentro del propio equipo.
Además, remarcó lo complicado que resulta competir en tráfico en este tipo de circuitos: “Las largadas son un poco peligrosas pero divertidas. Cuando arrancás bien, avanzás un par de puestos, pero fue una carrera dura. Estuve atrás de Lawson, y cuando salió el Safety Car perdimos cinco lugares. Es difícil seguir de cerca a los demás”.
Con un breve receso en el calendario, Colapinto y su equipo buscarán analizar lo sucedido y ajustar detalles para mejorar el rendimiento en las próximas fechas.
El desafío para el piloto argentino será encontrar regularidad y competitividad en un contexto donde cada décima cuenta y las diferencias técnicas entre equipos siguen marcando el ritmo en la máxima categoría.
