Aunque el Monitor Nacional de Opinión Pública muestra una leve mejora en la percepción sobre la situación del país, en Rosario y Santa Fe predomina el malestar económico, el rechazo al sindicalismo tradicional y una fuerte polarización política. La región siente con mayor intensidad la pérdida del poder adquisitivo y el impacto del clima electoral.
Análisis con enfoque regional
El relevamiento nacional de Zentrix Consultora de noviembre permite interpretar, a partir de las tendencias generales, cómo se proyecta el clima social en provincias clave como Santa Fe y en ciudades densamente politizadas como Rosario. Dos ejes aparecen con nitidez: malestar económico persistente y una grieta que condiciona la lectura de la realidad.
En Santa Fe, la economía sigue siendo el núcleo del malestar
Aunque a nivel nacional cae la percepción negativa sobre la situación del país (de 60,7% a 53,9%), en Santa Fe este alivio es tenue. La región atraviesa un año complejo, marcado por:
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fuertes subas en alimentos frescos —un rubro particularmente sensible en la provincia por su estructura agroindustrial—,
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servicios urbanos en alza, especialmente en Rosario,
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y un mercado laboral que no termina de recuperar dinamismo.
El dato más elocuente del informe nacional —74,6% afirma que su salario pierde contra la inflación— se siente con más fuerza en los cordones productivos del Gran Rosario y el Gran Santa Fe, donde el atraso salarial frente al costo de vida viene afectando a trabajadores de comercio, educación, salud y empleo público provincial.
Corrupción y “rumbo económico” aparecen como preocupaciones dominantes
A nivel nacional, la corrupción escaló al 22,6% como principal preocupación.
En Santa Fe, donde casos resonantes impactaron en áreas de seguridad, obras públicas y manejo de fondos, este indicador suele ubicarse aún más alto que la media.
En Rosario —ciudad que combina conflictividad social, problemas de transporte y episodios de inseguridad— la percepción de “rumbo económico incierto” se mezcla con una lectura crítica del funcionamiento institucional.
Esto explica que la situación económica general y la corrupción encabecen también el ranking local de preocupaciones.
Reforma laboral: un apoyo que crece en sectores productivos de la región
El informe marca un dato clave:
55% a favor de modificar las leyes laborales y 67,5% apoyando una cuota sindical voluntaria.
Este punto tiene una lectura concreta en Santa Fe:
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En Rosario, donde el modelo sindical industrial tiene larga tradición, crece el desgaste hacia las cúpulas gremiales.
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En el corredor Santa Fe–Santo Tomé–Santo Tomé, pymes y comercios señalan la necesidad de reducir costos laborales y modernizar convenios.
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Incluso entre votantes no oficialistas de la provincia, se observa un cuestionamiento creciente al sistema sindical tradicional.
El rechazo al sindicalismo, que a nivel nacional llega al 63%, en Santa Fe encuentra un terreno fértil por las tensiones en sectores metalúrgicos, puertos, transporte y construcción.
Polarización política: Santa Fe consolida dos bloques enfrentados
La grieta también se expresa en la provincia:
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Entre votantes afines al oficialismo nacional se observa una inclinación a valorar positivamente el rumbo económico.
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Entre votantes peronistas y del Frente Amplio santafesino, predomina el diagnóstico crítico, especialmente tras los resultados en la provincia de Buenos Aires y el reacomodamiento interno del PJ.
El informe destaca que entre votantes opositores la negatividad hacia la situación nacional llega a 95,4%, una diferencia que también se registra en Santa Fe, donde el voto peronista sigue siendo relevante pero sin un liderazgo provincial consolidado tras las legislativas.
Aprobación presidencial: leve repunte nacional, impacto moderado en Rosario
El presidente Milei sube a 39,4% de imagen positiva y baja su negativa a 50,9%.
En Santa Fe, esta mejora encuentra límites:
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En Rosario, donde Milei no alcanzó valores altos en 2023, la imagen presidencial continúa atada al impacto directo del bolsillo.
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En zonas rurales y productivas del centro-norte santafesino, su figura mantiene mayor adhesión y un diagnóstico económico menos pesimista.
La dinámica provincial refleja ese equilibrio: un oficialismo nacional que mejora su base, pero no amplía su electorado.
El Monitor Nacional de Opinión Pública confirma una tendencia que en Santa Fe se expresa con particular intensidad: malestar económico persistente, fuerte exigencia social de reformas laborales, y un clima político tensionado y polarizado.
Rosario, con su complejidad propia, se vuelve un termómetro adelantado del humor social: salarios rezagados, preocupación por corrupción e instituciones débiles, y una demanda creciente de modernización laboral y gremial.
La provincia se encamina hacia un cierre de año marcado por tensiones, expectativas moderadas y un electorado dividido en la lectura del rumbo económico nacional.
