Hurtado advierte que la privatización nuclear sería “un déjà vu histórico” y un retroceso estratégico para la Argentina

Hurtado advierte que la privatización nuclear sería “un déjà vu histórico” y un retroceso estratégico para la Argentina

El físico del CONICET Diego Hurtado comparó la intención del Gobierno de privatizar Nucleoeléctrica Argentina S.A. con los desmantelamientos de los años 90. Aseguró que el sector nuclear es superavitario, estratégico y motor de desarrollo tecnológico.

Buenos Aires, 15 de noviembre (NA) — La discusión sobre el rumbo del modelo energético argentino volvió a encenderse luego de que el físico e investigador del CONICET Diego Hurtado cuestionara duramente el proyecto oficial para privatizar Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), la empresa estatal que opera las tres centrales nucleares del país.

En declaraciones a Splendid AM 990, Hurtado —ex vicepresidente de la CNEA y uno de los especialistas más reconocidos del sector— calificó la iniciativa como “un escándalo de entrega de recursos al capital financiero global” y advirtió que el Gobierno está impulsando “un déjà vu histórico”, en alusión a los procesos de desguace experimentados durante la década de los 90.

Un sector estratégico que genera divisas y autonomía tecnológica

Para Hurtado, la decisión de avanzar hacia la privatización carece de racionalidad económica. Subrayó que el sector nuclear argentino:

  • Es superavitario, no genera déficit fiscal.

  • Posee un patrimonio intangible basado en recursos humanos altamente calificados.

  • Opera tecnologías que han permitido al país exportar desarrollos de punta.

  • Sostiene una industria con efectos multiplicadores en ciencia, tecnología y empleo calificado.

En una metáfora futbolera que sintetiza la postura técnica del especialista, afirmó:
“Equipo que gana no se toca”.

La privatización en el contexto de la Ley Bases

Hurtado sostuvo que el intento de privatizar NASA “está codificado en la Ley Bases”, donde originalmente se contemplaba la posibilidad de desprenderse del 100% del paquete estatal. Según señaló, el actual avance del Gobierno responde a una lógica de “negocio rápido” asociada a fondos de inversión y grandes grupos financieros.

En este sentido, apuntó directamente contra el ministro Luis Caputo:
“Caputo es un representante de los fondos buitres. Es el mismo sector que busca el negocio rápido, el saqueo y la depredación de los recursos naturales”.

También vinculó estos intereses con otros sectores estratégicos, como la explotación del litio, donde —según remarcó— participan actores con una lógica idéntica de corto plazo.

Advertencia histórica: un nuevo Pacto Roca-Runciman

Hurtado fue más allá y comparó la eventual privatización con los acuerdos más controvertidos de la historia económica argentina. Aseguró que, de concretarse, “este acuerdo de entrega se va a estudiar en los próximos 100 o 150 años, como hoy hablamos del Pacto Roca-Runciman en la década infame”.

El investigador resaltó que las políticas de desguace de los años 90 dejaron un sector nuclear debilitado, pero que aun así logró recomponerse gracias a la inversión pública a partir de 2003.

“El sector renació antes y lo volverá a hacer”

Pese al fuerte cuestionamiento al rumbo oficial, Hurtado expresó un optimismo basado en la experiencia histórica del país. Recordó que, tras haber sido desmantelado, el sector nuclear argentino “resucitó, salió de las cenizas”, logrando retomar proyectos de ingeniería, reactivar centrales y exportar tecnología estratégica.

Con esa referencia, cerró su análisis con una definición categórica:
“Lo vamos a recuperar. La Argentina ya demostró que puede revertir procesos que parecen irreversibles. Lo que falta es una clase dirigente que frene la entrega de la riqueza nacional”.