Crédito para sobrevivir: más de la mitad de los hogares argentinos ya no llega a fin de mes

Crédito para sobrevivir: más de la mitad de los hogares argentinos ya no llega a fin de mes

En la Argentina de hoy, el crédito dejó de ser una herramienta de crecimiento para convertirse en un recurso de supervivencia.

Por Martín Ríos

Según un informe de la consultora Zentrix, el 56,4% de los hogares recurrió al financiamiento en los últimos seis meses para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios, alquileres y tarjetas.

El dato no solo refleja una situación económica compleja: marca un cambio estructural en la forma en que las familias sostienen su día a día.

Lo más preocupante del informe no es solo el nivel de endeudamiento, sino su destino:

  • Compra de alimentos
  • Pago de servicios básicos
  • Alquileres
  • Cancelación de otras deudas

Es decir, el crédito ya no se usa para consumo durable o inversión, sino para cubrir necesidades esenciales.

El estudio también confirma una tendencia que se profundiza:

  • La mayoría de los hogares no logra cubrir todo el mes con sus ingresos
  • Se consolida una economía de “parches financieros”
  • Aumenta la dependencia de tarjetas, cuotas y préstamos

Esto configura un escenario donde el ingreso pierde capacidad real frente al costo de vida, especialmente en rubros sensibles como alimentos y vivienda.

Este fenómeno deja tres lecturas centrales:

1. Fragilidad estructural
El sistema económico muestra una creciente dependencia del crédito para sostener el consumo básico.

2. Efecto bola de nieve
El endeudamiento para gastos corrientes genera un círculo difícil de romper: más deuda → menos capacidad de pago → mayor presión financiera.

3. Desigualdad creciente
Los sectores de ingresos medios y bajos son los más afectados, profundizando brechas sociales.

Impacto en Rosario y Santa Fe

Aunque el informe es nacional, en ciudades como Rosario el fenómeno se siente con fuerza:

  • Mayor uso de tarjetas en supermercados
  • Aumento de compras en cuotas incluso para alimentos
  • Crecimiento del endeudamiento informal

En términos concretos: cada vez más familias viven al día, financiando el presente con ingresos futuros.

El gran interrogante es cuánto tiempo puede sostenerse este esquema.

Si los ingresos no se recomponen y el crédito sigue siendo la única salida, el riesgo es claro:

  • Saturación del sistema de financiamiento
  • Caída del consumo real
  • Mayor vulnerabilidad social

El dato del 56,4% no es solo una estadística: es una señal de alerta sobre el estado actual de la economía doméstica en Argentina.

Cuando el crédito se usa para comer, el problema ya no es financiero: es estructural.