El aumento de ANSES pierde fuerza por el bono congelado y reduce la mejora real para los jubilados

El aumento de ANSES pierde fuerza por el bono congelado y reduce la mejora real para los jubilados

La actualización mensual convive con un componente que permanece sin modificaciones desde marzo de 2024.

Los jubilados y pensionados que perciben haberes de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) recibieron en julio un incremento del 2,15%, en línea con la actualización mensual por inflación. Sin embargo, el impacto positivo del ajuste vuelve a verse reducido por una situación que se mantiene desde hace más de dos años: el bono extraordinario de $70.000 continúa congelado desde marzo de 2024.

La consecuencia es que quienes cobran la jubilación mínima no perciben una mejora equivalente al porcentaje anunciado. Como el aumento se aplica únicamente sobre el haber previsional y no sobre el bono, el incremento efectivo en el ingreso total ronda apenas el 1,83%, lo que implica una pérdida gradual del poder adquisitivo del refuerzo extraordinario frente a la inflación.

Con la actualización de julio, la jubilación mínima pasó a $411.989, mientras que con el bono de $70.000 el ingreso total asciende a $481.989. La jubilación máxima, en tanto, supera los $2,77 millones. También se actualizaron la Prestación Básica Universal (PBU), la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y las Pensiones No Contributivas, todas bajo el mismo esquema de movilidad.

Especialistas en seguridad social advierten que, mientras el bono permanezca sin modificaciones, cada aumento mensual pierde parte de su efecto sobre los ingresos reales de quienes perciben los haberes más bajos. El refuerzo representa una porción cada vez menor del ingreso total y, en términos reales, continúa deteriorándose frente al aumento del costo de vida.

El Gobierno nacional mantiene, por el momento, la decisión de sostener el bono en el mismo monto nominal, sin anuncios de actualización. De esta manera, el mecanismo de movilidad previsional continúa compensando la inflación sobre los haberes, pero no logra evitar que los jubilados de menores ingresos reciban una mejora efectiva inferior a la informada oficialmente