Pese a la cosecha récord, la liquidación de dólares del campo cayó 11% en el primer cuatrimestre

Pese a la cosecha récord, la liquidación de dólares del campo cayó 11% en el primer cuatrimestre

El ingreso de divisas del complejo agroexportador mostró una baja interanual, aunque en abril repuntó respecto a marzo.

A pesar de una campaña agrícola con niveles récord, la liquidación de divisas del complejo agroexportador argentino registró una caída del 11% en el primer cuatrimestre del año, lo que enciende señales de alerta sobre el flujo de dólares hacia la economía.

Según datos informados por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales, en abril se liquidaron US$2.495 millones, lo que representa una baja interanual del 1%, aunque con una suba del 23% respecto a marzo.

El dato resulta llamativo porque se da en un contexto de alta producción agrícola, lo que en condiciones normales debería traducirse en un mayor ingreso de divisas.

Entre los factores que explican este comportamiento aparecen:

  • Estrategias de retención de granos por parte de productores
  • Expectativas sobre el tipo de cambio
  • Condiciones del mercado internacional
  • Necesidades financieras del sector

Este fenómeno refleja que el volumen producido no siempre se traduce automáticamente en liquidación de dólares, ya que intervienen decisiones comerciales y macroeconómicas.

El complejo agroexportador continúa siendo uno de los principales generadores de divisas del país, por lo que cualquier variación en su ritmo de liquidación impacta directamente en:

  • Las reservas del Banco Central
  • La estabilidad cambiaria
  • La disponibilidad de dólares para la economía   

    El repunte de abril frente a marzo muestra cierta recuperación en el corto plazo, pero no alcanza a revertir la tendencia negativa del acumulado anual.

    En este escenario, el comportamiento del sector en los próximos meses será clave para determinar el flujo de dólares en la economía argentina, especialmente en un contexto donde la estabilidad cambiaria depende en gran medida del ingreso de divisas del agro.

    Desde el mercado siguen de cerca la evolución de las ventas externas y las decisiones de los productores, en un año donde la producción no es el problema, pero sí lo es el timing en la liquidación de los dólares.