El gesto de Garry Kaspárov con el prodigio argentino Faustino Oro

El gesto de Garry Kaspárov con el prodigio argentino Faustino Oro

Con apenas 12 años, el joven ajedrecista argentino está a un paso de hacer historia mundial. Un simple gesto del legendario Garry Kaspárov volvió a ponerlo en el centro de la escena internacional.

Garry Kaspárov, uno de los máximos íconos de la historia del ajedrez, volvió a posar su mirada sobre Faustino Oro, el niño prodigio argentino que, con solo 12 años, se perfila como uno de los talentos más extraordinarios del tablero en las últimas décadas.

El ex campeón mundial reaccionó en la red social X con un emoji de ojos atentos 👀 a una publicación que destacaba el rendimiento del argentino, un gesto breve pero contundente que no pasó desapercibido en el mundo del ajedrez. No es casual: Oro acaba de superar por segunda vez en su carrera los 2600 puntos de rendimiento en un torneo, una marca reservada para la élite absoluta.

A un paso de un récord histórico

El dato no es menor. Si Faustino logra alcanzar por tercera vez un rendimiento superior a los 2600 puntos dentro de los próximos tres meses, podría convertirse en el Gran Maestro internacional más joven de la historia, superando marcas que parecían inalcanzables.

Para obtener el título de Gran Maestro (GM), el máximo reconocimiento que otorga la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), un jugador debe cumplir tres normas de alto rendimiento y sostener un rating Elo mínimo de 2500. Oro ya cumplió dos de esos requisitos y actualmente cuenta con un Elo de 2503 puntos.

Su primera actuación por encima de los 2600 se dio en septiembre, durante el torneo Leyendas y Prodigios, disputado en Madrid. La segunda llegó recientemente en el Magistral Szmetan-Giardelli, jugado en Argentina, donde volvió a confirmar que su crecimiento no es casual sino sostenido.

El paralelismo con Kaspárov

La atención de Kaspárov tiene un peso simbólico especial. El ruso fue campeón mundial en 1985 y, curiosamente, también tenía 12 años cuando comenzó a romper todos los moldes del ajedrez internacional. Ese paralelismo refuerza la magnitud del momento que atraviesa el joven argentino.

Nacido en el barrio porteño de San Cristóbal, Faustino Oro no solo representa una esperanza para el ajedrez nacional, sino que ya es seguido de cerca por referentes históricos del deporte ciencia a nivel global.

Con tres meses por delante para buscar la tercera norma, el reloj corre, pero el talento y la atención del mundo están de su lado. El ajedrez argentino, mientras tanto, observa cómo una nueva página histórica podría escribirse antes de fin de año.