Miles de asistentes se congregaron este viernes en el emblemático Parque Urquiza para disfrutar de la primera noche de la cuarta edición de FARO.
Una vez más quedó en claro que el festival es una experiencia colectiva única: un evento que alienta la convivencia en el espacio público, convoca a toda la ciudadanía y celebra la música y el arte de producción rosarina en un entorno natural especialmente preparado para la ocasión.
FARO es una apuesta conjunta de la Municipalidad de Rosario, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe y sponsors privados para poner en valor la cultura pública. La experiencia incluye dispositivos pensados para todas las edades y distintos sectores del amplio predio: un espacio dedicado a la primera infancia con juegos y propuestas para compartir, otro orientado a infancias para construir objetos que acompañan el recorrido, y una serie de actividades científicas y artísticas que invitan a explorar y descubrir.
Entre ellas, el Museo Experimental de Ciencias salió al parque con una propuesta de scopios —microscopios, osciloscopios y telescopios— para observar lo cotidiano desde otra perspectiva. “Estamos experimentando mirar de un modo distinto las cosas que tenemos alrededor; acá se acerca la familia toda”, explicó Vanina, facilitadora del espacio. Parte de esta propuesta estuvo a cargo del Instituto de Biología Molecular y Celular de Rosario (IBR). Pamela Cribb, integrante del equipo, destacó la importancia de “sacar la ciencia del laboratorio” y celebrar el contacto directo con el público.
En las inmediaciones del Anfiteatro Municipal se sumaron espacios de artistas emergentes, con obras del Centro de Expresiones Contemporáneas y el Museo Aerosolar. Cerca del Planetario se ubicó el espacio NERD, con propuestas de arte tecnológico. En el centro del predio, la feria de diseño local reunió 20 proyectos rosarinos con curaduría de la Secretaría de Cultura y Educación, mientras que el gran picnic —una lona gigante— se colmó de familias y grupos de amigos.
Otro de los espacios destacados fue la Mini Escuela Ciclista, a cargo del programa municipal Calle Recreativa, que funcionó de 19 a 00 con bicicletas para todas las edades y propuestas inclusivas. “Acá los chicos pueden circular libremente, con acompañamiento, y también contamos con bicicletas tándem para personas no videntes”, explicó Pablo Méndez, del equipo de coordinación.
Homenaje a Charly y fervor colectivo
La propuesta musical del viernes incluyó una grilla 100% rosarina en el Anfiteatro, con un homenaje a Charly García en la denominada Noche Say no more. El recorrido abarcó distintas etapas de su trayectoria: desde las canciones de Sui Generis reinterpretadas por 3.A.M., pasando por La Máquina de Hacer Pájaros a cargo de Áurico, hasta la potencia de Ser Un Girán, que marcó el puente hacia la etapa solista y los himnos definitivos.
En simultáneo, el escenario del parque fue pura fiesta desde su apertura con DJ Chu Vilchez, seguido por Mica Ruiz y Avril Allegre. Ya entrada la noche, Facu Martínez y Elías Rampello encendieron las pistas, y el cierre con Nuestro Romance reunió a miles de asistentes en un eufórico canto colectivo. “Nos gusta lo masivo y lo tomamos como un desafío que nos encanta; el público rosarino tiene un cariño increíble”, expresó Juan Amón, cantante de la banda.
Lo que se viene
El festival continúa este sábado y domingo con recitales y propuestas para todos los gustos y edades.
Sábado 31
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Anfiteatro: Mercedes Borrell, Ike Parodi y Los Picantes, Baglietto/Vitale; cierre con Killer Burritos y La Grecia.
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Parque: DJ Simo, Azul Velázquez, Amira, Crema, Lisandro Skar y Groovin’ Bohemia.
Domingo 1
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Anfiteatro: Eugenia Rov, Matilda, Deep Mariano y Silvestre y la Naranja.
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Parque: DJ China, Abril Borga y La Pedro Pontes, Los Peñaloza y Freddy y Los Solares.
