El dispositivo municipal brinda un espacio de cuidado integral para mujeres con hijas e hijos, promoviendo la restitución de derechos, el fortalecimiento de los vínculos y el desarrollo de las infancias.
La Municipalidad de Rosario puso en marcha Casa Germinar, un nuevo dispositivo de acompañamiento destinado a madres con hijas e hijos que atraviesan situaciones de alta vulnerabilidad social. La iniciativa forma parte del Plan Crecer sin Riesgo y busca ofrecer una alternativa de cuidado que complemente la atención sanitaria tradicional, priorizando el bienestar de las familias y el desarrollo de niñas y niños.
El espacio, gestionado por la Secretaría de Salud Pública en conjunto con Aldeas Infantiles, funciona con una modalidad de puertas abiertas e ingreso voluntario. Actualmente aloja a nueve mujeres junto a sus hijos, quienes reciben acompañamiento permanente de un equipo interdisciplinario conformado por trabajadoras sociales, psicólogos, psicopedagogos y cuidadores convivenciales.
La propuesta surge como respuesta a una problemática que los hospitales y centros de salud detectan de manera recurrente: familias que requieren un proceso de acompañamiento prolongado para superar situaciones de violencia, consumos problemáticos, dificultades de crianza, falta de redes de apoyo o procesos de salud interrumpidos.
A diferencia de una internación hospitalaria, Casa Germinar ofrece un entorno pensado para reconstruir la vida cotidiana. Cada familia dispone de una habitación privada y comparte espacios comunes como cocina, lavadero y sala de juegos, mientras trabaja en un proyecto personalizado orientado a recuperar derechos y fortalecer la autonomía.
Además del acompañamiento en la crianza, el dispositivo articula con jardines, escuelas, instituciones deportivas, culturales y espacios de formación para que las madres puedan retomar sus estudios o capacitarse en oficios, favoreciendo su independencia económica y social.
Uno de los pilares del programa es la convivencia participativa. A través de asambleas semanales, las residentes organizan el funcionamiento de la casa, resuelven situaciones cotidianas y construyen una red de apoyo mutuo que muchas veces no tenían fuera del dispositivo.
Desde el municipio destacaron que la iniciativa representa una nueva forma de abordar las problemáticas socio-sanitarias, poniendo el cuidado como eje central de las políticas públicas y apostando a generar condiciones que permitan a las familias reconstruir sus proyectos de vida.
Con esta propuesta, el Plan Crecer sin Riesgo suma una herramienta innovadora que busca garantizar derechos, prevenir la institucionalización innecesaria de niñas y niños y acompañar a las madres en el fortalecimiento de sus capacidades de cuidado, promoviendo una inclusión social sostenida en el tiempo.
