El municipio intensifica la limpieza de desagües, bocas de tormenta y espacios públicos en distintos barrios para reducir riesgos de anegamientos.
La Municipalidad de Rosario puso en marcha un operativo preventivo en distintos puntos de la ciudad ante eventuales tormentas y alertas climáticas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional.
Las tareas están a cargo de las áreas de Servicios Urbanos y la Dirección de Higiene Urbana, que llevan adelante refuerzos en limpieza, recolección y mantenimiento del espacio público con el objetivo de minimizar el impacto de lluvias intensas.
Los trabajos se concentran en sectores donde históricamente se registran anegamientos, con intervenciones en:
- 🧹 Limpieza de bocas de tormenta y sumideros
- 🚛 Recolección de residuos diseminados
- 🗑️ Orden y limpieza en torno a contenedores
- 🍂 Barrido intensivo por caída de hojas
Las acciones abarcan barrios de todos los distritos, incluyendo Echesortu, Abasto, República de la Sexta, Fisherton, Empalme Graneros, Nuevo Alberdi y zona sur, entre otros.
También se realizan inspecciones puntuales en esquinas críticas como Pellegrini y Francia, Rioja y Pueyrredón, y sectores del oeste y sur donde se registraron reclamos frecuentes.
El operativo incluye la articulación con empresas de recolección y barrido, que reciben alertas para reforzar servicios, y con Aguas Santafesinas, ante posibles obstrucciones internas en desagües.
Además, se intensifican tareas estacionales vinculadas a la caída de hojas, un factor clave que suele obstruir los sistemas de drenaje.
Desde el municipio remarcaron que la prevención también depende de la colaboración ciudadana:
- Sacar los residuos entre las 19 y 21
- No dejar basura fuera de los contenedores
- Tapar correctamente los recipientes
- No moverlos de su ubicación
Para consultas o reclamos, se encuentra disponible la línea gratuita 147 y el sistema de atención digital del municipio.
En una ciudad donde las lluvias intensas pueden generar complicaciones en pocas horas, la prevención se vuelve clave.
El enfoque del municipio apunta a anticiparse al problema, pero también deja en evidencia un punto central: sin mantenimiento urbano constante y colaboración ciudadana, el sistema se vuelve vulnerable.
En Rosario, la gestión del clima ya no es solo una respuesta de emergencia, sino una estrategia permanente de riesgo urbano.
