El Monumento Nacional a la Bandera volverá a convertirse en el corazón de una de las ceremonias más emotivas de la Argentina. Más de 25.000 niñas y niños de cuarto grado participarán este año de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, renovando el compromiso con los valores que representa el símbolo patrio creado por Manuel Belgrano.
La ciudad de Rosario ya comenzó a vivir uno de los momentos más significativos de su calendario cívico y educativo. Durante cuatro jornadas consecutivas, miles de estudiantes provenientes de distintas provincias argentinas se reunirán en el renovado Patio Cívico del Monumento Nacional a la Bandera para protagonizar una ceremonia cargada de emoción, historia e identidad nacional.
La primera jornada tendrá lugar el miércoles 17 de junio, inmediatamente después de la inauguración oficial de las obras de restauración integral realizadas en el emblemático monumento, prevista para las 9:30. Las actividades continuarán los días 18, 19 y 20 de junio, coincidiendo esta última fecha con los actos centrales en homenaje al general Manuel Belgrano.
Las ceremonias se desarrollarán en doble turno y combinarán los momentos protocolares con propuestas artísticas, musicales y educativas especialmente diseñadas para acompañar a los estudiantes y sus familias.
Una ceremonia que une al país
Según informaron desde la Municipalidad de Rosario, este año llegarán delegaciones escolares provenientes de distintas provincias, entre ellas Santa Fe, Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos, Chaco, Corrientes, La Pampa y Catamarca.
La Promesa de Lealtad a la Bandera constituye una experiencia única para miles de alumnos que visitan por primera vez la ciudad donde fue creada la enseña patria. Para muchos, además, representa un viaje inolvidable que combina aprendizaje, historia y turismo educativo.
A diferencia del juramento que realizan los integrantes de las Fuerzas Armadas, las niñas y niños efectúan una promesa simbólica mediante la cual expresan su compromiso con los valores democráticos, la convivencia, la solidaridad y el respeto por la libertad que representa la bandera argentina.
Más de tres décadas de historia
La tradición comenzó el 12 de junio de 1993, cuando un grupo reducido de estudiantes del Colegio Santa Catalina, de la provincia de San Luis, realizó por primera vez la Promesa de Lealtad en la Galería de Honor de las Banderas de América.
Durante años, las ceremonias se realizaron con pequeños grupos de alumnos. Sin embargo, en 2013 la Dirección General del Monumento impulsó una transformación del programa con el objetivo de convertirlo en una celebración masiva y federal.
Desde entonces, la convocatoria creció año tras año hasta convertirse en uno de los eventos educativos más importantes del país, reuniendo a miles de chicos y chicas bajo una misma bandera y fortaleciendo el sentido de pertenencia nacional.
La promesa continúa durante todo el año
La propuesta no se limita a las jornadas de junio. A través del programa "Sí, Prometo. Mi bandera, mi orgullo", la Municipalidad de Rosario mantiene abierta la posibilidad de realizar la ceremonia durante el segundo semestre para aquellas escuelas que no pudieron participar de las fechas tradicionales.
Para este año ya se encuentran programadas nuevas jornadas:
- 12 de agosto
- 9 de septiembre
- 14 de octubre
Todas las ceremonias se realizarán a las 10 de la mañana en el Monumento Nacional a la Bandera.
Rosario, historia y turismo educativo
Además de participar en el acto oficial, las delegaciones escolares tienen la posibilidad de recorrer distintos puntos emblemáticos de la ciudad mediante circuitos especialmente diseñados para el turismo educativo.
Museos, espacios culturales, paseos recreativos y propuestas vinculadas a la historia nacional forman parte de una experiencia que busca fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones y los valores que dieron origen a la patria.
Con más de 25 mil estudiantes confirmados, Rosario volverá a convertirse durante junio en el escenario de una de las celebraciones más representativas de la identidad argentina, donde miles de voces infantiles volverán a pronunciar una promesa que atraviesa generaciones y mantiene viva la memoria colectiva del país.
