La administración del enlace entre Santa Fe y Entre Ríos presentó un plan de contingencia ante los pronósticos de lluvias extraordinarias asociados al fenómeno de El Niño. Incluye controles del lecho del Paraná, mejoras en los desagües y nuevas inversiones en equipamiento.
La Comisión Administradora del Túnel Subfluvial reforzó las tareas preventivas en sus dos cabeceras. En una reunión con autoridades de Santa Fe y Entre Ríos, equipos técnicos y organismos de respuesta, evaluó el comportamiento de la cuenca del Paraná y coordinó medidas para afrontar posibles eventos climáticos severos.
Uno de los trabajos centrales consiste en realizar relevamientos batimétricos periódicos: mediciones del lecho del río que permiten observar cambios en el relieve subacuático y el movimiento de sedimentos cerca de la estructura del túnel.
También se intensificó el mantenimiento de los desagües. En la cabecera de Paraná se limpió y recuperó el canal principal de escurrimiento pluvial. Del lado santafesino se perfilaron las banquinas y el cantero central para favorecer el drenaje de la calzada. Además, junto con Aguas Santafesinas se desobstruyeron sumideros y cañerías.
La administración informó que tiene en marcha tres procesos de compra y contratación: cinco bombas sumergibles portátiles para eventuales tareas de desagote, la impermeabilización de edificios operativos en la cabecera Paraná y la limpieza con extracción de sedimentos de la galería técnica inferior del viaducto. Estas últimas intervenciones están en trámite; el comunicado no las presenta como obras terminadas.
Desde el organismo señalaron que el objetivo es conservar la capacidad de respuesta del túnel y sostener la circulación por esta conexión estratégica entre ambas provincias.
