Manejar con niebla: los errores más comunes que pueden terminar en tragedia

Manejar con niebla: los errores más comunes que pueden terminar en tragedia

Especialistas en seguridad vial advierten que la baja visibilidad modifica completamente la manera de conducir y obliga a extremar los cuidados en rutas y autopistas durante el invierno.

La llegada de las bajas temperaturas y las jornadas con alta humedad vuelven cada vez más frecuentes los bancos de niebla en rutas y accesos de distintas regiones del país. En ese contexto, organismos de seguridad vial alertan que gran parte de los accidentes ocurridos durante esta época del año están vinculados a errores de conducción en condiciones de visibilidad reducida.

Manejar con niebla representa uno de los escenarios más peligrosos para cualquier conductor, especialmente en autopistas y corredores rurales donde la visibilidad puede desaparecer de manera repentina y provocar choques múltiples o accidentes en cadena.

Especialistas remarcan que uno de los problemas más frecuentes es que muchos automovilistas continúan manejando de la misma forma que en condiciones normales, sin adaptar velocidad, distancia ni maniobras al nuevo escenario.

Entre los errores más comunes aparece el uso de luces altas. Aunque muchos creen que mejoran la visión, ocurre exactamente lo contrario: la luz rebota contra las partículas de agua suspendidas y genera un “efecto pantalla” que dificulta aún más ver el camino.

Por ese motivo, los expertos recomiendan utilizar siempre luces bajas y complementar, si el vehículo cuenta con ellos, con faros antiniebla delanteros y traseros.

Los cinco errores más comunes al manejar con niebla

  • Usar luces altas en vez de luces bajas.
  • Circular con balizas encendidas mientras el vehículo está en movimiento.
  • Manejar demasiado cerca del vehículo de adelante.
  • Mantener la velocidad habitual pese a la baja visibilidad.
  • Frenar bruscamente o intentar sobrepasos riesgosos.

Otro error frecuente es encender las balizas mientras se circula. Las luces intermitentes están pensadas para advertir una detención de emergencia y no para conducir bajo niebla. Su uso incorrecto puede generar confusión y hacer creer a otros conductores que el vehículo está detenido sobre la calzada.

También suele repetirse la práctica de seguir demasiado cerca al auto de adelante para usar sus luces como referencia visual. Sin embargo, esa maniobra reduce drásticamente el tiempo de reacción y aumenta el riesgo de colisiones múltiples ante cualquier frenada inesperada.

Los especialistas recuerdan que en condiciones de niebla la percepción de velocidad cambia y la distancia de frenado se incrementa considerablemente. Por eso, recomiendan reducir la marcha apenas disminuye la visibilidad y evitar movimientos bruscos.

Además, aconsejan mantenerse siempre dentro del carril utilizando las líneas laterales de la ruta como guía visual y evitar adelantamientos innecesarios.

Otra recomendación importante es mantener desempañados el parabrisas y la luneta mediante el uso de calefacción o ventilación, mejorando así la visión hacia adelante y hacia atrás.

En situaciones extremas, cuando la niebla impide ver con claridad, los expertos coinciden en que lo más seguro es detener la marcha en lugares habilitados como estaciones de servicio, peajes o áreas de descanso, y esperar hasta que las condiciones mejoren antes de continuar el viaje.