Un informe reveló que la pasión por el fútbol sigue pesando en las decisiones de consumo. Asados, delivery, promociones y compras de último momento aparecen entre los gastos más habituales durante la Copa del Mundo.
La cuenta regresiva para el Mundial 2026 ya comenzó y, pese al contexto económico desafiante, los argentinos parecen estar dispuestos a hacer un esfuerzo extra para disfrutar del torneo. Así lo indica un relevamiento realizado por Naranja X entre más de 600 personas de todo el país, que muestra que ocho de cada diez consumidores planean gastar igual o más que durante el Mundial de Qatar 2022.
El estudio refleja que la Copa del Mundo continúa siendo mucho más que un evento deportivo. Para millones de personas representa una experiencia social y emocional que justifica ciertos gastos especiales, incluso en momentos donde el presupuesto familiar suele estar bajo mayor presión.
Según los datos obtenidos, el 50% de los consultados prevé gastar una suma similar a la de la edición anterior, mientras que tres de cada diez creen que desembolsarán aún más dinero para acompañar el torneo.
La planificación financiera aparece como una de las claves de este comportamiento. Más de la mitad de los encuestados aseguró que utilizará ahorros para afrontar los gastos vinculados al Mundial, entendiendo que se trata de un acontecimiento excepcional que ocurre cada cuatro años.
Sin embargo, junto a esa planificación también aparece el componente emocional. El 50% reconoció que, al momento de comprar, el deseo de disfrutar la experiencia suele imponerse sobre los límites previamente establecidos por el presupuesto.
Entre los gastos más frecuentes figuran las reuniones con familiares y amigos para ver los partidos. Organizar asados, comidas o encuentros especiales encabeza la lista de consumos previstos, seguido por pedidos de delivery y compras de último momento relacionadas con la transmisión de los encuentros.
El informe también señala que el 72% de los argentinos realizó gastos no previstos durante Qatar 2022 y que casi ocho de cada diez volverían a hacerlo en esta edición, lo que confirma que las compras impulsivas forman parte del ritual mundialista.
Las promociones juegan un papel determinante en este escenario. El 68% considera que los descuentos y beneficios son fundamentales para decidir una compra y casi la mitad admite que espera hasta último momento para aprovechar ofertas especiales.
Los descuentos directos sobre el precio final son los beneficios más valorados, seguidos por promociones del tipo 2x1 o 4x3 y los sistemas de reintegro o cashback.
A diferencia de lo ocurrido en el Mundial de Qatar, cuando muchos consumidores aprovecharon para renovar televisores y equipos de audio, en esta oportunidad la mayoría no prevé realizar grandes inversiones tecnológicas. De hecho, dos de cada tres encuestados afirmaron que no cambiarán su televisor, salvo que aparezcan oportunidades de financiación muy convenientes.
El estudio concluye que, aun en un escenario de cautela económica, la pasión por el fútbol sigue movilizando el consumo. Los argentinos buscan equilibrar el cuidado del bolsillo con el deseo de vivir plenamente una de las celebraciones deportivas más importantes del mundo.
