Estados Unidos e Irán escalan los ataques y el estrecho de Ormuz queda en el centro del conflicto

Estados Unidos e Irán escalan los ataques y el estrecho de Ormuz queda en el centro del conflicto

Washington lanzó una nueva ofensiva contra objetivos militares iraníes y Teherán respondió con misiles y drones sobre países aliados de Estados Unidos. Pese a la escalada, ambos gobiernos mantienen abiertos canales de negociación.

La confrontación entre Estados Unidos e Irán volvió a agravarse este jueves 16 de julio, con una nueva sucesión de ataques que incrementó el temor a una guerra regional y puso en alerta a los mercados internacionales.

Las fuerzas estadounidenses realizaron una ofensiva contra instalaciones militares iraníes ubicadas en Bandar Abbas, la isla de Qeshm y otros puntos estratégicos. Según el Comando Central de Estados Unidos, el objetivo fue reducir la capacidad de Teherán para lanzar misiles y amenazar el tránsito marítimo.

Irán respondió durante la madrugada con misiles y drones dirigidos contra Bahréin y Kuwait, países aliados de Washington donde funcionan importantes instalaciones militares norteamericanas. Las defensas aéreas regionales fueron activadas mientras las autoridades mantenían el máximo nivel de alerta.

Ormuz, una línea roja

El estrecho de Ormuz se convirtió nuevamente en el centro del conflicto. Por esta angosta ruta circula una parte fundamental del petróleo y el gas que consume el mundo, por lo que cualquier interrupción puede tener consecuencias inmediatas sobre los precios internacionales.

Estados Unidos restableció el bloqueo naval sobre los puertos iraníes y afirmó que garantizará la circulación de los barcos comerciales que no tengan como destino u origen Irán. Durante la operación, fuerzas norteamericanas interceptaron e inutilizaron un petrolero acusado de intentar eludir el bloqueo.

El gobierno iraní calificó cualquier intento extranjero de controlar el estrecho como una “línea roja” y advirtió que podría ampliar sus represalias sobre instalaciones estratégicas de la región. 

Bombardeos y negociación

A pesar del intercambio militar, la Casa Blanca aseguró que los contactos con Teherán continúan. Washington sostiene que todavía existe la posibilidad de alcanzar un acuerdo, aunque acusa a Irán de incumplir el compromiso de no atacar embarcaciones comerciales.

Como gesto diplomático, las autoridades iraníes liberaron a una ciudadana con doble nacionalidad estadounidense e iraní que se encontraba detenida desde 2024. Sin embargo, la liberación no logró reducir la tensión provocada por los nuevos ataques. 

La crisis ya repercute sobre el mercado energético y amenaza con elevar los costos del petróleo, los combustibles y el transporte. Mientras varios países intentan impulsar una mediación, el futuro inmediato depende de que Washington y Teherán consigan frenar una escalada que podría extenderse rápidamente por todo Medio Oriente.