Europa le responde a Trump que su guerra “no tiene nada que ver con la OTAN”

Europa le responde a Trump que su guerra “no tiene nada que ver con la OTAN”

El ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, aclaró: “Esta guerra empezó sin ninguna consulta previa”.

Las principales potencias europeas marcaron distancia frente a la escalada militar en Medio Oriente y rechazaron la idea de involucrar a la OTAN en el conflicto. Dirigentes de Reino Unido y Alemania respondieron a los pedidos del presidente estadounidense Donald Trump y aclararon que la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán no forma parte de las responsabilidades de la alianza militar atlántica.

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, afirmó que su país trabaja junto a socios internacionales en un plan para reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz, pero dejó en claro que Londres no pretende involucrarse en una escalada militar mayor.

“Estamos trabajando con todos nuestros aliados, incluidos nuestros socios europeos, para elaborar un plan colectivo viable que pueda restablecer la libertad de navegación en la región lo antes posible y aliviar los impactos económicos”, explicó Starmer ante la prensa.

El jefe del gobierno británico subrayó que su prioridad es proteger a los ciudadanos del Reino Unido en Medio Oriente y evitar que la crisis derive en un conflicto regional más amplio.

El rol clave del Estrecho de Ormuz

La preocupación internacional se centra en el control del Estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo para el comercio energético.

Por ese corredor marítimo circula una parte significativa del petróleo que se consume a nivel global, por lo que cualquier bloqueo podría provocar fuertes subas en los precios de la energía y afectar la economía mundial.

Starmer reconoció que garantizar la apertura de la ruta marítima no será sencillo, pero insistió en que se trabaja con aliados europeos para encontrar una solución que permita reducir el impacto económico del conflicto.

Alemania descarta una intervención de la OTAN

Desde Berlín, el gobierno alemán también tomó distancia de la posibilidad de una intervención militar de la OTAN.

El portavoz del Ejecutivo, Stefan Kornelius, señaló que el conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán “no tiene nada que ver con la OTAN” y recordó que la alianza militar tiene como función principal la defensa del territorio de sus países miembros.

“El mandato de la OTAN es claro: es una alianza defensiva. En la situación actual no existe ningún mandato para desplegar fuerzas de la OTAN”, afirmó.

En la misma línea se expresó el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, quien descartó la participación militar de su país en la guerra.

“No ofreceremos ninguna participación militar”, aclaró el funcionario, aunque indicó que Alemania está dispuesta a colaborar por la vía diplomática para garantizar la seguridad del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz.

Pistorius también lanzó una crítica directa a la forma en que comenzó el conflicto:
“Esta guerra empezó sin ninguna consulta previa”, advirtió.

La postura de la Unión Europea

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, explicó que la prioridad del bloque es mantener abierto el paso marítimo y evitar una crisis mayor en el comercio energético mundial.

“Nos interesa mantener abierto el Estrecho de Ormuz, y por eso estamos debatiendo qué podemos hacer desde el lado europeo”, señaló.

Sin embargo, varios ministros europeos se mostraron prudentes y pidieron tiempo antes de modificar el mandato de la misión naval que actualmente opera en la zona, integrada por tres buques patrulleros.

Las declaraciones de los líderes europeos se producen luego de que Trump solicitara públicamente que la OTAN e incluso China colaboren para desbloquear el paso marítimo y garantizar el flujo de petróleo en la región.

Mientras tanto, Europa insiste en una estrategia de contención diplomática y protección del comercio internacional, evitando quedar atrapada en un conflicto militar que amenaza con ampliar la inestabilidad en Medio Oriente.