La monumental obra neogótica se impuso en una votación popular internacional. En la final obtuvo el 93% de los votos frente a Santa María del Fiore, de Florencia, y durante el certamen dejó atrás a gigantes como Notre Dame de París, el Duomo de Milán y la Catedral de Colonia.
Argentina acaba de sumar un reconocimiento tan inesperado como llamativo. La Catedral de la Inmaculada Concepción de La Plata se consagró ganadora del denominado “Mundial de Catedrales”, una competencia desarrollada en redes sociales que enfrentó a algunos de los templos más famosos del planeta.
La definición fue contundente: el templo platense consiguió el 93% de los votos frente a la Catedral de Santa María del Fiore, uno de los símbolos de Florencia y una de las grandes obras de la arquitectura italiana. Más de 54 mil personas respaldaron a la representante argentina en la final.
Un verdadero “Mundial” de gigantes
El certamen fue organizado por la cuenta de Instagram Documentales de Bolsillo y se convirtió en un fenómeno de participación popular.
La Catedral de La Plata tuvo que atravesar diferentes cruces antes de llegar a la definición. Y allí aparece uno de los aspectos que más repercusión generó: no ganó frente a templos desconocidos, sino contra algunos de los monumentos religiosos más reconocidos del mundo.
Durante su recorrido dejó atrás a Notre Dame de París, al Duomo de Milán y a la monumental Catedral de Colonia, en Alemania. Finalmente, llegó el enfrentamiento con Santa María del Fiore de Florencia y la votación volvió a favorecer ampliamente al edificio argentino.
De acuerdo con los resultados difundidos, La Plata consiguió el 63% frente a Notre Dame, el 82% contra el Duomo de Milán y el 93% ante la Catedral de Colonia. En la final repitió ese 93%, esta vez frente al histórico templo florentino.
Una joya neogótica en el corazón de La Plata
Más allá de tratarse de una competencia realizada mediante una votación popular en redes —y no de un premio otorgado por una institución internacional de arquitectura—, el resultado volvió a poner los ojos sobre una construcción extraordinaria que muchas veces los propios argentinos no terminan de dimensionar.
La Catedral de La Plata comenzó a construirse en 1884, apenas dos años después de la fundación de la ciudad, y fue inaugurada en 1932. Su proyecto estuvo a cargo del ingeniero Pedro Benoit y tomó como referencia las grandes construcciones del gótico europeo.
Sus torres alcanzan aproximadamente 112 metros de altura, convirtiéndola en la iglesia más alta de Argentina. Sus enormes dimensiones, los vitrales, las agujas, esculturas y detalles arquitectónicos hacen que su silueta domine buena parte del centro platense.
Además, su ubicación contribuye a aumentar su monumentalidad: está frente a Plaza Moreno, integrada al eje fundacional de La Plata.
Un edificio que también cuenta la historia argentina
La construcción de la Catedral atravesó distintas etapas durante más de un siglo. Aunque fue inaugurada en 1932, todavía faltaban elementos fundamentales del proyecto original.
Décadas después se encaró la etapa que permitió completar sus grandes torres y recuperar aspectos previstos en el diseño histórico. De esta manera, la imagen actual del templo es también el resultado de generaciones de trabajo.
Su arquitectura combina la inspiración de las grandes catedrales europeas con materiales y elementos propios de la región, convirtiéndola en una obra singular dentro del patrimonio argentino.
Un triunfo que puede convertirse en promoción turística
La repercusión del “Mundial de Catedrales” también representa una oportunidad turística.
Miles de personas que quizás nunca habían escuchado hablar del templo platense descubrieron sus torres, vitrales y dimensiones a través de la competencia. La votación despertó especialmente el orgullo de los habitantes de La Plata, que se movilizaron masivamente durante la definición.
El reconocimiento debe interpretarse en su verdadera dimensión: no existe una declaración oficial que determine cuál es objetivamente la catedral más bella del planeta. Se trató de una competencia digital definida mediante el voto de los usuarios.
Pero eso no disminuye el fenómeno.
En tiempos donde las redes sociales también influyen sobre los destinos que las personas desean conocer, decenas de miles de votos consiguieron que una obra arquitectónica argentina compitiera de igual a igual con Notre Dame, Milán, Colonia y Florencia.
Y esta vez, al menos en las urnas digitales, la catedral más linda del mundo quedó en Argentina.
