El adolescente que confesó haber asesinado al playero Bruno Bussanich durante la ola narcocriminal de Rosario volvió a ser detenido, ahora junto a un joven armado. La Justicia deberá definir su situación procesal mientras crece la preocupación por la violencia juvenil y el narcotráfico.
El adolescente señalado como autor del crimen del playero Bruno Bussanich en Rosario volvió a ser detenido este fin de semana, esta vez mientras se encontraba acompañado por un joven armado en la zona norte de la ciudad. El caso reaviva la preocupación por la violencia narcocriminal y el debate sobre la situación judicial de menores vinculados a delitos graves.
El joven, identificado como M.D.G., actualmente de 17 años, había tomado notoriedad pública en marzo de 2024 cuando confesó haber asesinado al playero durante una ola de ataques vinculados al narcotráfico que conmocionó a Rosario. Debido a que en ese momento tenía 15 años, la Justicia lo declaró no punible y ordenó su traslado fuera de la provincia, medida que finalmente nunca se concretó.
Según informaron fuentes policiales, la nueva detención ocurrió en el cruce de Colastiné y Blomberg, luego de que vecinos denunciaran disparos en la zona. A partir del alerta, la Policía desplegó un operativo que permitió interceptar a tres jóvenes: dos menores de 17 años y un joven de 20.
Durante el procedimiento se secuestró una pistola Bersa calibre .380 con un cargador colocado y municiones en recámara, además de otro cargador adicional con 12 cartuchos que uno de los sospechosos llevaba entre sus pertenencias.
Aunque los agentes realizaron rastrillajes para detectar impactos o elementos balísticos, los resultados fueron negativos. Sin embargo, la Justicia avanzó con la causa y este lunes la jueza Dolores Aguirre Guarrochena deberá resolver la situación procesal del menor por los delitos de abuso de arma de fuego, tenencia y portación ilegítima de arma.
El caso vuelve a poner el foco sobre la figura del adolescente, quien ya había sido arrestado nuevamente en noviembre de 2025 en un operativo donde le encontraron droga fraccionada y lista para comercializar.
En la investigación por el asesinato de Bruno Bussanich, el joven había declarado que actuó por encargo del narco conocido como “Chuky Monedita” y aseguró que recibió 400 mil pesos por cometer el crimen. Además, confesó que tenía la orden de dispararle “a cualquiera” y que eligió al playero por haber sido la primera persona que encontró.
El homicidio de Bussanich ocurrió en una estación de servicio en medio de uno de los períodos más violentos que atravesó Rosario en los últimos años, marcado por amenazas, asesinatos y ataques vinculados al narcotráfico.
