El Gobierno santafesino aseguró que no hay riesgo de inundaciones y pidió informarse por canales oficiales.
En medio de las intensas lluvias registradas en la provincia y la circulación de información que generó preocupación en la población, el Gobierno de Santa Fe informó que reforzó el monitoreo de la situación hídrica y llevó tranquilidad al asegurar que no existe un escenario de alerta en la actualidad.
El secretario de Recursos Hídricos del Ministerio de Obras Públicas, Nicolás Mijich, fue claro:
“Queremos transmitir calma a la sociedad santafesina. La situación no es de alerta al día de hoy”, afirmó.
Desde la Provincia indicaron que los controles se intensificaron en las últimas 48 horas, con seguimiento constante a través de estaciones hidrométricas automáticas y relevamientos en distintos puntos del territorio.
El trabajo se realiza de manera coordinada con Protección Civil y gobiernos locales, incluyendo la Municipalidad de Santa Fe.
Según los datos oficiales, el río Salado presenta valores normales. Actualmente, el caudal ronda los 350 metros cúbicos por segundo, con registros de 290 en Emilia y 140 en Cululú.
Mijich explicó que existen tres niveles de referencia: aviso, alerta y evacuación. En este sentido, destacó que los valores actuales se encuentran por debajo del nivel de aviso, que se ubica cerca de los 530 metros cúbicos por segundo.
En cuanto a la altura del río, se informaron mediciones de 3,90 metros en Recreo y 2,10 en la ciudad de Santa Fe, lejos de niveles críticos.
Las proyecciones oficiales indican que no habrá cambios significativos en el corto plazo.
“Para las próximas 72 horas estimamos un caudal de entre 400 y 500 metros cúbicos por segundo”, señaló el funcionario.
Además, aclaró que los aportes de agua desde el norte provincial y sistemas como el Golondrina no impactan de manera directa o lineal sobre el comportamiento del río.
Desde el Gobierno provincial insistieron en la importancia de consultar fuentes confiables y evitar la difusión de datos no verificados.
“La Secretaría de Recursos Hídricos emite reportes diarios. Vamos a alertar en el momento que sea necesario”, concluyó Mijich.
En una provincia marcada por antecedentes sensibles como la inundación de 2003, la circulación de información no oficial puede generar alarma innecesaria.
Hoy, los datos muestran un escenario controlado, pero el seguimiento constante sigue siendo clave.
