La obra abarcará 17,5 kilómetros entre San Lorenzo Centro y el empalme con el Desvío Timbúes. Con una inversión de $70.000 millones y un plazo de ejecución de 18 meses, permitirá ampliar un corredor estratégico para el transporte y el acceso a los puertos.
El gobernador Maximiliano Pullaro encabezó este lunes la firma del contrato para iniciar la segunda etapa del tercer carril de la autopista Rosario–Santa Fe. Los trabajos darán continuidad al tramo inaugurado en febrero y extenderán la ampliación hacia el circuito de acceso a las terminales portuarias del sur provincial.
La intervención comprenderá 17,5 kilómetros, desde San Lorenzo Centro hasta el empalme con el Desvío Timbúes, y estará a cargo de la empresa Luis Losi S.A.
Durante el acto, Pullaro defendió la inversión pública como una herramienta para mejorar la infraestructura, sostener el empleo y acompañar al sector productivo en un contexto económico difícil.
“Somos un claro ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas en tiempos de crisis”, sostuvo el mandatario.
Una ampliación clave para el transporte de cargas
La nueva etapa busca aumentar la capacidad de circulación en uno de los sectores de mayor movimiento de la autopista, especialmente por el tránsito pesado vinculado con la actividad portuaria.
Los trabajos comenzarán desde Timbúes y avanzarán hacia el sur. La planificación por tramos apunta a mantener la circulación y reducir las interrupciones durante la ejecución.
La primera etapa, de 16,5 kilómetros desde la avenida de Circunvalación de Rosario, fue inaugurada el 23 de febrero. Con la incorporación del nuevo tramo, la ampliación alcanzará unos 34 kilómetros del corredor.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que ambas etapas permitirán que aproximadamente el 20% de la autopista cuente con tercer carril.
Pullaro defendió la inversión en obra pública
El gobernador señaló que la recuperación de rutas y la construcción de nueva infraestructura forman parte de las prioridades de su gestión. También afirmó que el ordenamiento de los recursos y el seguimiento de los trabajos permitieron reducir costos.
“Logramos bajar los costos del Estado sin dejar de prestar servicios o prestando mejores servicios. Bajamos el costo de la obra pública en un 40%”, expresó.
Pullaro vinculó esas decisiones con la necesidad de sostener la actividad económica y el empleo en las distintas regiones.
“Cuando una economía no está bien, el Estado tiene que invertir para generar trabajo y derrame económico. Aquí va a seguir habiendo empleo a través de la obra pública”, aseguró.
Además, remarcó la importancia de contar con caminos adecuados para acompañar la producción santafesina. “Nos teníamos que hacer cargo, dejar de echar culpas y hacer”, manifestó.
Inversión y financiamiento
La obra fue adjudicada por $70.000 millones, a valores de enero de 2026, con un plazo previsto de 18 meses.
La licitación nacional e internacional recibió nueve ofertas, abiertas el 26 de febrero en Rosario. La adjudicación se formalizó el 30 de junio.
El esquema de financiamiento combina recursos provinciales con un préstamo de la CAF por 150 millones de dólares, según la información presentada para esta nueva fase.
Enrico destacó que la ampliación responde a una planificación orientada al desarrollo productivo y valoró la continuidad de las inversiones viales en el territorio provincial.
Mejorar la conexión con los puertos
La gerenta general y presidenta del fideicomiso de administración de la autopista, Liliana Paladini, destacó la importancia de mejorar las condiciones del corredor para transportistas y empresas.
La extensión del tercer carril permitirá acompañar el movimiento de cargas hacia los puertos y ampliar la capacidad de una vía que concentra desplazamientos productivos, comerciales y particulares.
Del acto participaron autoridades provinciales y nacionales, legisladores, intendentes y presidentes comunales de la región, junto con representantes empresariales, productivos y sindicales.
