Salud: alertan por el aumento del sedentarismo digital y sus efectos en jóvenes y adultos

Salud: alertan por el aumento del sedentarismo digital y sus efectos en jóvenes y adultos

Especialistas advierten que el exceso de tiempo frente a pantallas ya provoca problemas físicos, trastornos del sueño y agotamiento mental. Recomiendan recuperar el movimiento diario y reducir la hiperconectividad.

Especialistas en salud física y mental advirtieron sobre el crecimiento sostenido del sedentarismo digital, una problemática cada vez más visible entre jóvenes y adultos que pasan gran parte del día frente a pantallas por trabajo, estudio o entretenimiento. Médicos y profesionales del bienestar aseguran que la falta de movimiento ya impacta no solo en el cuerpo, sino también en el estado emocional, el descanso y la concentración diaria.

Según diversos estudios internacionales, el tiempo promedio frente a celulares, computadoras y televisores aumentó considerablemente en los últimos años, generando hábitos que reducen la actividad física cotidiana y favorecen problemas musculares, sobrepeso, fatiga visual y trastornos del sueño.

Desde el ámbito de la salud remarcan que muchas personas pasan más de ocho horas sentadas, alternando entre trabajo remoto, redes sociales y plataformas digitales, con muy poca actividad corporal. Esta rutina silenciosa puede derivar en dolores cervicales y lumbares, contracturas, problemas circulatorios y un deterioro progresivo del bienestar general.

Además, los especialistas advierten que el uso excesivo de pantallas también afecta la salud mental. La sobreexposición a información, la hiperconectividad y la falta de descanso visual generan síntomas como ansiedad, irritabilidad, agotamiento mental y dificultades para desconectarse al final del día.

Frente a este escenario, recomiendan incorporar pausas activas cada una o dos horas, caminar al menos 30 minutos diarios, realizar estiramientos y reducir el uso del celular antes de dormir. También aconsejan recuperar actividades recreativas fuera de las pantallas, especialmente entre niños y adolescentes.

Los profesionales coinciden en que pequeños cambios en la rutina pueden generar mejoras importantes en la calidad de vida y remarcan que el movimiento cotidiano sigue siendo una de las herramientas más efectivas para prevenir enfermedades físicas y emocionales.