Córdoba lanzó la primera red organizada de asistencia para motorhomes y casas rodantes del país. El circuito conecta diez destinos con servicios gratuitos para que los viajeros disfruten de paisajes, gastronomía y naturaleza con total libertad.
Viajar sin reservas, cambiar el rumbo sobre la marcha y dormir frente a un lago o entre las sierras dejó de ser un sueño para los amantes de las casas rodantes. La provincia de Córdoba puso en marcha la Ruta del Motorhome, el primer circuito argentino diseñado especialmente para quienes recorren el país en motorhomes o vehículos camperizados.
La propuesta reúne una red de diez puntos de asistencia gratuitos, donde los viajeros pueden acceder a agua potable, carga de agua, descarga de aguas grises y negras y espacios especialmente acondicionados para realizar el mantenimiento de sus vehículos. El objetivo es brindar mayor seguridad y comodidad mientras se impulsa el desarrollo turístico de pequeñas localidades del interior.
En esta primera etapa, el recorrido invita a descubrir algunos de los paisajes más atractivos de Córdoba. El circuito incluye Almafuerte, Amboy, Salsacate, Miramar de Ansenuza, Villa Tulumba, Serrezuela, Achiras, Los Reartes, Río Cuarto y La Granja, combinando lagos, sierras, pueblos históricos, reservas naturales y una variada propuesta gastronómica.
El proyecto nació como una iniciativa conjunta entre la Agencia Córdoba Turismo, municipios y prestadores privados, con la intención de acompañar el crecimiento del turismo itinerante, una modalidad que gana adeptos por la posibilidad de viajar con mayor autonomía y contacto directo con la naturaleza. Además de beneficiar a los viajeros, el circuito busca fortalecer las economías regionales, promoviendo el consumo en comercios, campings y emprendimientos locales.
La Ruta del Motorhome demuestra que el turismo puede convertirse en una herramienta de desarrollo para localidades que muchas veces quedan fuera de los grandes circuitos. Argentina posee miles de kilómetros de paisajes únicos y una infraestructura que todavía tiene mucho potencial para crecer. Si otras provincias replican este modelo, el país podría consolidarse como uno de los grandes destinos sudamericanos para el turismo sobre ruedas, generando empleo, movimiento económico y nuevas oportunidades para el interior.
