El Show debe continuar

El Show debe continuar

La pandemia hizo estragos en el tablón. El efecto cuarentena fue abrupto. 

La situación que vive hoy el país y, también el mundo en su gran mayoría no es una tragicomedia ni tampoco un estreno que se emite por Netflix; sino que es la realidad pura en su máxima expresión, donde se experimenta en el campo de batalla del día a día en las calles, en las casas y en los hospitales. Se vive en las salas que hacen su monólogo  al compás de los aplausos en silencio que quedaron del último show. Se siente en el campo vacío sin el pogo, o en el concierto sin el calor de la canción que cobra sentido cuando uno acude y la melodía vuela a su alrededor. 

Se percibe en los acordes mudos, en los mimos que por las callecitas de las ciudades quedaron a la deriva.  Es una cuestión global y, aunque, en otros países como España ciertas actividades empezaron a tomar forma con los protocolos y cuidados correspondientes, teniendo siempre presente que el rebrote causaría retroceder en las fases que marcan la curva del progreso o de la involución; el reporte más reciente del país europeo es que si bien no tardaron en reactivar el rebrote está vetando la actividad nuevamente.

 Se aplicaron nuevas modalidades que no tardaron en llegar, como por ejemplo la distancia que se debe respetar uno a los otros. La industria cultural tiene recelo de ello. Son fieles acompañantes del abrazo, del beso y del amucharse para usar todos los sentidos. Y claro, se  vieron afectadas en tiempo y espacio en cuanto a la reducción de la producción (o directamente a dejar de producir) y , por ende, la debacle financiera se hizo eco. Tuvieron que rearmar la agenda y constituir nuevas estrategias para no perder ni cortar el hilo que venían teniendo año tras año y en el comienzo del actual. 

Las salas de teatro, de concierto y la de la misma vía fueron, rápidamente, aquellas en las cuales el público se esfumó. No dejó margen y tampoco tregua. Fue determinante el corte, ya que justamente la industria cultural en todas las disciplinas es capaz de convocar masivamente. De un momento a otro, como en un pestañeo, se encontraron desolados y desamparados, preguntando cómo iban a llevar el plato de comida a su casa y cómo se iban a mantener durante el periodo de cuarentena. El sistema cultural está en un periodo de deterioro que se da principalmente en el aspecto presencial. 

A pesar de ello, la nueva era digital nos abrió un abanico de múltiples espacios; algunos ya creados y otros que tuvieron que nacer y/o reinventarse precisamente por el panorama social y económico. Los artistas empezaron a utilizar con mayor frecuencia las redes sociales. El gran ganador es Instagram, donde todos (y si falta alguno queda notificado) están en primera fila expectantes de los movimientos de sus artistas favoritos. Pero no todo se basa en la cara visible. El contenido del packaging está compuesto por miles de personas que detrás de cualquier escena cumple una labor y que, se vio obligada a cesar actividad.

 Muchos de los trabajadores que no pudieron acceder a los beneficios del gobierno nacional, como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), tuvieron que hacer otro tipo de actividades y hasta vender pertenencias para poder seguir adelante; en el caso de los músicos hasta sus instrumentos tuvieron que liquidar. Al ver que el sector es uno de los más golpeados, el Estado Nacional programó y ejecutará créditos a tasa cero para monotributistas y autónomos de hasta 150 mil pesos. Propusieron que la Línea de Crédito a Tasa Cero contemple un período de gracia de doce (12) meses a partir de la primera acreditación. Finalizado dicho período, el crédito se reembolsará en un mínimo de doce (12) cuotas mensuales iguales y consecutivas.

Los Créditos a Tasa Cero son compatibles con el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) pero para resultar beneficiario no se deberá haber accedido al beneficio de otro Crédito a Tasa Cero con anterioridad. A su vez, el Ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, soslayo: “Todos somos conscientes de la profundidad del impacto que tiene la pandemia en el sector de las industrias culturales. Por eso, lanzamos estos créditos que van a ser otorgados para aquellos que estén bajo el régimen de monotributista o de autónomo. Es una medida más dentro de las tantas que viene realizando el Ministerio de Cultura de la Nación, junto a todo el gobierno nacional. Siempre atentos al impacto tan severo que en el mundo y, aquí en la Argentina, tuvo el Covid 19 sobre la cultura y sobre las industrias culturales”.
A medida que pase el tiempo, los contagios cesen y la consciencia social prevalezca respetando el distanciamiento obligatorio el sector se irá reactivando a paso de hormiga.

Por MarIa Celeste