Un relevamiento mostró cómo evolucionaron las pretensiones salariales el séptimo mes del año.
Las expectativas salariales de los trabajadores argentinos volvieron a incrementarse en julio de 2026, reflejando la búsqueda de una mejor recomposición del poder adquisitivo en un mercado laboral que continúa ajustándose a la evolución de los precios.
Un relevamiento de Bumeran revela que las posiciones jerárquicas y los sectores vinculados con la energía y las ingenierías siguen encabezando el ranking de los salarios pretendidos, mientras que las actividades de atención al cliente, gastronomía, turismo y tareas administrativas permanecen entre las de menores remuneraciones solicitadas.
Los rubros con mayores salarios pretendidos
De acuerdo con el informe, los tres sectores que registran las expectativas salariales más elevadas son:
- Gerencia y Dirección General: $3.094.264 mensuales.
- Naviero, Marítimo y Portuario: $2.591.606.
- Minería, Petróleo y Gas: $2.485.643.
También se destacan Ingeniería Civil y Construcción e Ingenierías, con pretensiones cercanas a los 2 millones de pesos mensuales, consolidándose entre los perfiles mejor remunerados del mercado.
Los sectores con menores expectativas
En el otro extremo del ranking aparecen actividades que continúan mostrando salarios pretendidos considerablemente más bajos:
- Atención al cliente.
- Gastronomía.
- Turismo.
- Enfermería.
- Tareas administrativas.
Estos sectores siguen siendo los más rezagados en cuanto a ingresos esperados por quienes buscan incorporarse a un nuevo empleo.
Un termómetro del mercado laboral
Las pretensiones salariales no representan los sueldos efectivamente abonados por las empresas, sino el ingreso mensual que los postulantes consideran adecuado para aceptar una nueva propuesta laboral.
El estudio muestra además la amplia brecha existente entre los puestos ejecutivos y las posiciones operativas o de atención al público, una diferencia que continúa profundizándose en el mercado laboral argentino.
Expectativas en alza
El informe confirma que los trabajadores continúan actualizando sus aspiraciones salariales para intentar mantener su poder de compra frente al contexto económico. Para las empresas, estos valores funcionan como una referencia al momento de definir ofertas laborales y diseñar estrategias de contratación en un escenario donde atraer talento sigue siendo uno de los principales desafíos.
