Las llamadas «passkeys» permiten ingresar a cuentas con la huella digital, el reconocimiento facial o el PIN del dispositivo. La tecnología simplifica el acceso y ofrece mayor protección frente a páginas falsas.
Recordar contraseñas para el correo, las redes sociales y otros servicios suele convertirse en una dificultad cotidiana. Las claves de acceso, conocidas como passkeys, ofrecen otra forma de identificarse: permiten ingresar utilizando el mismo mecanismo con el que se desbloquea el celular o la computadora.
En los servicios compatibles, el usuario puede crear una de estas credenciales y luego autorizar el ingreso con su huella, su rostro o el PIN del equipo. Así se evita escribir una contraseña en cada acceso.
Cómo funciona esta tecnología
El sistema utiliza dos claves digitales relacionadas entre sí. El servicio conserva una clave pública y la otra queda protegida mediante el dispositivo o el proveedor que administra las credenciales. Al iniciar sesión, el sistema comprueba que quien intenta ingresar posee la clave correspondiente.
La huella o el reconocimiento facial sirven para autorizar esa operación en el equipo. Los datos biométricos no se envían al sitio web, sino que permanecen en el dispositivo.
Para el usuario, el procedimiento es sencillo: selecciona su cuenta, confirma su identidad y accede al servicio, sin necesidad de recordar una combinación de letras, números y símbolos.
Una barrera frente a los engaños
Una de sus principales ventajas es la resistencia al phishing, la maniobra con la que los delincuentes crean páginas falsas para robar datos de acceso.
Las claves de acceso están vinculadas al sitio o la aplicación para los que fueron creadas. Por ese motivo, una página que imita a un servicio legítimo no puede utilizarlas de la misma manera que una contraseña escrita por la víctima. Además, cada sitio utiliza una credencial diferente.
Esta protección reduce una vía frecuente de robo de cuentas, aunque no elimina todos los riesgos digitales. Mantener los dispositivos actualizados y prestar atención a los pedidos sospechosos sigue siendo necesario.
Qué pasa si se cambia o se pierde el teléfono
La respuesta depende de cómo se haya guardado la clave. Algunas pueden sincronizarse entre dispositivos mediante un proveedor de credenciales; otras permanecen vinculadas a un equipo o a una llave física de seguridad.
Por eso, antes de utilizarlas conviene conocer las opciones de recuperación que ofrece cada servicio y comprobar cómo se podrá ingresar desde otro dispositivo.
También es fundamental proteger el celular o la computadora con un bloqueo seguro, ya que estos equipos se convierten en una herramienta central para autorizar el ingreso a las cuentas.
Las claves de acceso proponen un cambio concreto en la experiencia digital: reemplazar la tarea de recordar y escribir contraseñas por una verificación desde el propio equipo. Su disponibilidad depende de la compatibilidad de cada plataforma, dispositivo y proveedor.
