Gran sopa solidaria en Zona Oeste

Gran sopa solidaria en Zona Oeste

Hoy y durante todo el mes de agosto, se distribuirán 500 raciones en forma gratuita, de lunes a viernes de 12 a 14, en la tradicional cantina bailable La Cautiva (Av. Pte. Perón y San Nicolás).

Esta propuesta solidaria en contexto de emergencia, que arrancó el lunes 27 de julio y que continuará durante todo el mes de agosto, es llevada adelante por la Municipalidad junto a comerciantes de la zona oeste de la ciudad.

La iniciativa surgió en el marco de una reunión desarrollada en el Centro Municipal Distrito Oeste, entre el equipo del minimunicipio junto a los comerciantes de la Av. Perón. El objetivo es ayudar a las personas que más lo necesitan en este tiempo de pandemia causada por el Covid-19.

“Existe una variedad de más de 500 sopas en el mundo y la idea es poder hacer menú diario para que los vecinos que quieran puedan retirarla, o degustarla en un recipiente descartable en el local. Es una forma de agradecer a la gente de la ciudad por estos 40 años de trabajo”, explicó el titular de La Cautiva, Luis Demartini, a propósito del 40° aniversario que la tradicional cantina bailable está festejando.

El comerciante también señaló que, para brindar una ración más completa, se necesita la colaboración de más empresas para agregar pan y legumbres a los platos.

Por su parte, la directora del CMD Oeste, Daiana Gallo Ambrosis, hizo hincapié en la importancia de generar estos acuerdos público-privado para enfrentar la crisis sanitaria: “Estamos muy contentos con esta posibilidad de brindar un plato calórico a vecinos y vecinas que más lo necesitan, en este invierno tan frío y en este tiempo en que, además, escasea el trabajo”.

Las personas que lo deseen podrán acercarse de lunes a viernes de 12 a 14, hoy y durante todo agosto, en la esquina de av. Pte. Perón y San Nicolás, sin inscripción previa. También podrán comer en el lugar o retirar su porción. Siempre cumpliendo las pautas de prevención: uso de cubreboca, lavado de manos y distanciamiento social.

Por Rocío Gómez