Argentina puede estar entrando en una etapa excepcional: agro, petróleo, gas y minería prometen aumentar fuertemente las exportaciones. Pero detrás de esa oportunidad aparece una advertencia: producir más recursos naturales no garantiza por sí solo mayor desarrollo. ¿Qué ocurre si el país vuelve a depender de precios que decide el mundo?
En la primera parte de este especial planteamos una posibilidad que durante décadas pareció lejana: Argentina podría comenzar a superar uno de sus problemas económicos históricos, la escasez recurrente de dólares.
El escenario es prometedor. Pero ahora debemos hacer la pregunta incómoda:
¿Qué ocurre si Argentina consigue muchos más dólares, pero continúa dependiendo principalmente de la exportación de recursos naturales?
LA ADVERTENCIA
Un reciente análisis de Epyca Consultores puso el foco precisamente sobre este punto.
Su planteo sostiene que una estrategia excesivamente orientada hacia sectores productores de commodities puede aumentar la exposición argentina a los movimientos de la economía internacional.
Argentina puede producir soja, maíz, petróleo, gas, litio o cobre. Pero no decide cuánto valen en el mercado mundial.
Una desaceleración de China, una recesión internacional, cambios tecnológicos, conflictos geopolíticos o simplemente una cosecha mundial extraordinaria pueden alterar los valores de exportación.
EL EJEMPLO QUE ARGENTINA CONOCE DEMASIADO BIEN
Un productor argentino puede mejorar semillas, incorporar tecnología, aumentar rindes y producir más. Pero si simultáneamente cae fuertemente el precio internacional de los granos, el país puede terminar recibiendo menos dólares aun cuando haya producido más.
La misma lógica comienza a aplicarse a Vaca Muerta y la minería.
LA PARADOJA DE LOS RECURSOS NATURALES
Poseer recursos naturales es indudablemente una ventaja. El problema aparece cuando una economía depende excesivamente de ellos.
Los países exportadores de commodities suelen atravesar períodos extraordinarios cuando los precios internacionales suben. Pero cuando el ciclo cambia, el movimiento puede producirse en sentido contrario.
EL SEGUNDO RIESGO: EXPORTAR RIQUEZA E IMPORTAR TECNOLOGÍA
Supongamos que Argentina multiplica sus exportaciones de petróleo, gas, minerales y productos agropecuarios, pero simultáneamente necesita importar maquinaria, tecnología, equipamiento y bienes industriales de alto valor.
Allí aparece una diferencia fundamental entre exportar mucho y agregar mucho valor.
Una materia prima transformada mediante procesos industriales, conocimiento, tecnología, diseño y comercialización puede multiplicar su valor.
¿ALCANZA CON EXPORTAR USD 100.000 MILLONES?
Si Argentina consiguiera superar ampliamente los USD 100.000 millones anuales de exportaciones sería una excelente noticia. Pero la cifra por sí sola no explica qué economía existiría detrás.
Dos países pueden exportar la misma cantidad y tener estructuras productivas completamente diferentes.
TAMPOCO SERÍA CORRECTO DEMONIZAR LOS COMMODITIES
El debate no debería convertirse en una crítica a los recursos naturales.
Brasil es una potencia agroindustrial. Australia construyó buena parte de su inserción internacional alrededor de la minería. Noruega aprovechó sus recursos energéticos. Estados Unidos es simultáneamente una potencia agrícola, petrolera, industrial y tecnológica.
El problema no es producir commodities. La verdadera discusión es qué construye un país alrededor de ellos.
EL EMPLEO TAMBIÉN ENTRA EN EL DEBATE
Cuanto mayor sea la cadena construida alrededor del recurso, mayor será el impacto sobre empleo, empresas y actividad económica.
Por eso resulta tan importante observar no solamente cuánto exporta un sector, sino cuánto valor queda dentro del país.
UNA DISCUSIÓN QUE ARGENTINA YA TUVO
Durante buena parte del siglo XX, Argentina discutió si debía ser un país agroexportador o industrial.
Pero quizás la pregunta actual deba ser diferente.
La agricultura moderna necesita biotecnología, satélites, inteligencia artificial y maquinaria. La producción energética necesita ingeniería, metalurgia y software. La minería requiere tecnología, infraestructura y servicios especializados.
ENTONCES, ¿CUÁL ES EL VERDADERO RIESGO?
Quizás no sea que Argentina exporte demasiados commodities.
El riesgo podría ser que exportemos los recursos sin desarrollar suficientemente todo lo que puede construirse alrededor de ellos.
Y AQUÍ APARECE SANTA FE
En torno al Paraná conviven producción agrícola, plantas industriales, puertos, logística, metalmecánica, maquinaria agrícola, biotecnología, alimentos, universidades, servicios profesionales y tecnología.
El recurso natural puede transformarse, industrializarse, generar nuevas empresas, incorporar conocimiento y multiplicar su valor.
